Evento traumático vs. trauma
No todos los eventos difíciles de la vida se convierten en un trauma.
Un evento traumático es cualquier situación que nos sobrepasa emocionalmente, como un accidente, una pérdida significativa, una experiencia de violencia o una catástrofe natural. No necesariamente deja una huella duradera en el sistema nervioso.
El trauma ocurre cuando el cerebro no puede procesar ese evento. Francine Shapiro, creadora del EMDR, lo describió como información que queda “atascada” en el sistema nervioso. La experiencia no se integra con el resto, y la persona sigue reviviendo la angustia a través de recuerdos intrusivos, pesadillas o síntomas físicos, aun cuando el peligro ya pasó. Eso puede dificultar la vida diaria.
Un mismo evento afecta a cada persona de manera diferente. Algunas lo procesan y siguen adelante. Otras desarrollan un trauma, según su historia personal, su edad, el apoyo que tienen alrededor y si les pasó más de una vez.
El EMDR ayuda a “desbloquear” estos recuerdos para que el cerebro los procese y los almacene de forma adaptativa. Así, la persona puede recordar lo ocurrido sin que le genere la misma angustia.

